Solsticio de Invierno


El que una estrella como el sol exista tal y como lo conocemos, es el resultado de un equilibrio sutil entre la fuerza de la gravedad (hacia adentro), y la fuerza debida a la reacción nuclear (hacia afuera). Cuando el combustible del sol se vaya acabando habrá un desequilibrio y la gravedad atraerá hacia "si mismo" toda la masa del sol. Estamos hechos por el material con el que está fabricado el universo e impulsados por una energía que está más allá de las estrellas.

El sol como símbolo, para mí, del amor en su máxima expresión, pues no discrimina, se aleja en esta época del año a los que habitamos el hemisferio norte y nos advierte que es momento de trabajar interiormente. Hay más frío y más escasez de todo. El sol es la fuente de vida y de calor, y su ausencia nos hace vulnerables y las resistencias son menos. Aprovechar este momento y encarnar la experiencia es el resultado de vivir el instante.

Nos reunimos entorno al fuego, al hogar, hay calor en casa durante esta época. Volvemos a ser lo que éramos y esos instantes nos conectan a nuestros ancestros y sabemos de nosotros.

¡Felicidades!

Yabir Abu Omar



Pasan los días buscando palabras para una despedida, hasta caer en la cuenta de que no hay verbos para transmutar el dolor en sosiego, ese lamento que deja al borde de los labios palabras estériles, sin sentido, mudas de aliento, que cierran los ojos y vuelven al corazón, heridas de muerte, y de pesar por el maestro que dejó su herencia en semillas, de amor y vida. La alquimia maestra del universo transformará en gotas de rocío nutricias de paz, sabiduría y amor, estas lágrimas sin nombre ni dueño, que no encuentran el camino de salida.

¿Enfermedades?


"Tanto en medicina como en lenguaje popular se habla de las más diversas enfermedades. Esta inexactitud verbal indica claramente la incomprensión que sufre el concepto enfermedad. La enfermedad es una palabra que sólo debería tener singular; decir enfermedades en plural, es tan tonto como decir saludes. Enfermedad y salud son conceptos singulares, por cuanto se refieren a un estado del ser humano y no a órganos o partes del cuerpo, como parece querer indicar el lenguaje habitual. El cuerpo nunca está enfermo ni sano, ya que en él sólo se manifiestan las informaciones de la mente. El cuerpo no hace nada por sí mismo. Para comprobarlo, basta ver un cadáver. El cuerpo de una persona viva debe su funcionamiento precisamente a estas dos instancias inmateriales que solemos llamar conciencia (alma) y vida (espíritu). La conciencia es al cuerpo lo que un programa de radio al receptor. dado que la conciencia representa una cualidad inmaterial y propia, naturalmente, no es producto del cuerpo ni depende de la existencia de éste."
La enfermedad como camino

Escuchar


Nunca observamos atentamente la calidad de un arbol;
nunca lo tocamos para sentir su solidez, la rugosidad de su corteza,
para escuchar el sonido que le es propio.

No es el sonido que produce el viento en las hojas,
ni la brisa de la mañana que las hace susurrar,
sino el sonido propio, el sonido del tronco,
y el sonido silencioso de las raices.

Hay que ser sumamente sensible para captar ese sonido.
no es el ruido de la verborrea del pensamiento,
ni el ruido de las disputas humanas y de las guerras,
sino el sonido propio del universo.

Krishnamurti

Triste porque si.

Alguna vez estoy triste y no sé porque me siento asi. ¿Ha de haber algún motivo por el que me sienta asi? La mayoría de las veces que me siento triste no tengo motivos para estarlo, sin embargo lo estoy. Ahora, creo que después de haberme sentido muchas veces asi y haber intentado hacer desaparecer esa sensación, no me he sentido tan, tan "mejor", como cuando me he puesto a oir música melancólica o me he permitido estarlo. Los sentimientos en este estado han ganado en calidad. El pasado se hace presente, las sensaciones de mi son más, se vive más intensamente, el tiempo trancurre más lentamente, los alimentos saben, el aire es vida y noto como me recorre, vuelvo al pasado a por mi y regreso. Ahora soy.

Los elementos y los caballos

.......


-Ibn Hamid, has elegido un animal de capa negra. Los colores de los caballos responden a los cuatro elementos: aire, fuego, agua y tierra. Los morcillos como éste han tomado su color de la tierra y son melancólicos, por eso te puede parecer tranquilo, pero también son viles y cortos de vista, por eso te ha desmontado.


Tras estas palabras, el rey dió media vuelta y le dejó solo con los caballos y con la incógnita de cuáles eran los elementos a los que respondían las otras capas y que virtudes y defectos se les atribuían.....


.......los blancos, que provenían del agua, flemáticos, blandos y tardíos; los castaños, del aire, de templados movimientos, alegres y ligeros; y los alazanes, del fuego, coléricos, ardientes y veloces.




La mano de Fátima. Ildefonso Falcones

Libertad


Todas las personas sueñan con la libertad, pero están enamoradas de sus cadenas.


Khalil Gibran

Al salir a ver escaparates y hacer compras, he sentido que trozos de mí se van quedando enganchados en los objetos que deseo. Después tengo que volver a por mí. El hueco que se ha formado dentro de mi me ha impedido que esos objetos pasen desapercibidos y los necesito para llenarlos.
Si soy, estoy lleno. El asunto está en mirar dentro de mí y ver que pieza falta en el mecanismo…..eso es lo difícil. La primera vez que me atreví a mirar dentro de mí, volví a cerrar apresuradamente de un portazo. ¿Ese soy yo?, pero si parezco un queso suizo. No, no. Después de recuperarme de la impresión, volví a entreabrir despacio la puerta y reconocí un agujero de tantos: tiene la forma de un equipo de música Bang & Olufsen que vi en una tienda del centro. También vi muchos huecos con forma de anuncios de la Tele. Creo que estoy más fuera de mi que dentro. Menudo agujero estoy metido.
Quiero ser yo, quiero ser de nuevo como mi hijo y empezar a aprender a ser yo y LLENARME de mí.

Para reir...o pensar con Woody Allen.


-En realidad, prefiero la ciencia a la religión. Si me dan a escoger entre Dios y el aire acondicionado, me quedo con el aire.

-El dinero no da la felicidad, pero procura una sensación tan parecida, que necesita un especialista muy avanzado para verificar la diferencia.

-El miedo es mi compañero más fiel, jamás me ha engañado para irse con otro.

-Para ti soy ateo. Para Dios, la oposición.

-¿Existe el Infierno? ¿Existe Dios? ¿Resucitaremos después de la muerte? Ah, no olvidemos lo más importante: ¿Habrá mujeres allí?

-Odio la realidad, pero es en el único sitio donde se puede comer un buen filete.

-La muerte de Freud, según Ernest Jones, fue el incidente que causó la ruptura definitiva entre Hemholtz y Freud, prueba de ello es que en muy contadas ocasiones volvieron a dirigirse la palabra.

-No sólo de pan vive el hombre. De vez en cuando, también necesita un trago.

-No quiero alcanzar la inmortalidad mediante mi trabajo, sino simplemente no muriendo.

-No creo en una vida más allá, pero, por si acaso, me he cambiado de ropa interior.

-Amaos los unos sobre los otros.

-...y recordé aquel viejo chiste, aquel aquel del tipo que va al psiquiatra y le dice: Doctor, mi hermano esta loco cree que es una gallina.
Y el doctor responde: ¿Pues por que no lo mete en un manicomio? Y el tipo le dice: Lo haría, pero necesito los huevos.
Pues, eso más o menos es lo que pienso sobre las relaciones humanas, saben, son totalmente irracionales y locas y absurdas, pero supongo que continuamos manteniéndolas porque la mayoría necesitamos los huevos.

-Creo que el cerebro es el más sobrevalorado de los órganos.

-Crees que la física cuántica es la respuesta? Porque... no sé, en el fondo, ¿de qué me sirve a mí que el tiempo y el espacio sean exactamente lo mismo? En fin, si le pregunto a un tío qué hora es y me dice "6 kilómetros", ¿qué coño es eso?.

-¿De dónde venimos? ¿Adónde vamos? ¿Hay posibilidad de tarifa de grupo?.

-Disfruta el día hasta que un imbécil te lo arruine.

-El mago hizo un gesto y desapareció el hambre, hizo otro gesto y desapareció la injusticia, hizo otro gesto y se acabo la guerra. El político hizo un gesto y desapareció el mago.

-El sexo sin culpabilidad es malo porque casi se convierte en placer.

-La única manera de ser feliz es que te guste sufrir.

-No sólo no existe Dios, sino que a ver cómo encuentras un electricista en domingo.

-Si Dios existe, espero que tenga una buena excusa.

-Si los seres humanos tuviésemos dos cerebros, seguro que haríamos el doble de tonterías.



¿Os habéis puesto a pensar qué estructura podría decir cada una de estas frases?...

Sobre miedos


Un samurai, feroz guerrero, pescaba apacilemente a la orilla de un río. Pescó un pez y se disponía a cocinarlo cuando el gato, oculto bajo una mata, dio un salto y le robó su presa. Al darse cuenta, el samurai se enfureció, sacó su sable y de un golpe partió el gato en dos. Este guerrero era un budista ferviente y el remordimiento de haber matado a un ser vivo no le dejaba luego vivir en paz.
Al entrar en casa, el susurro del viento en los árboles murmuraba miau.
Las personas con la que se cruzaba parecían decirle miau.
La mirada de los niños reflejaba maullidos.
Cuando se acercaba, sus amigos maullaban sin cesar.
Todos los lugares y las circunstancias proferían miaus lacinantes.
De noche no soñaba más que miaus.
De día, cada sonido, pensamiento o acto de su vida se transformaba en miau.
El mismo se había convertido en un maullido...
Su estado no hacía más que empeorar. La obsesión le perseguía, le torturaba sin tregua ni descanso. No pudiendo acabar con los maullidos, fue al temploa pedir consejo a un viejo maestro Zen.
-Por favor, te lo suplico, ayúdame, libérame.
El Maestro le respondió:
-Eres un guerrero, ¿cómo has podido caer tan bajo? Si no puedes vencer por ti mismo los miaus, mereces la muerte. No tienes otra solución que hacerte el haraquiri. Aquí y ahora. -Y añadió-: Sin embargo, soy monje y tengo piedad de ti. Cuando comiences a abrirte el vientre, te cortaré la cabeza con mi sable para abreviar tus sufrimientos.
El samurai accedió y, a pesar de su miedo a la muerte, se preparó para la ceremonia. Cuando todo estuvo dispuesto, se sentó sobre sus rodillas, tomó su puñal con ambas manos y lo orientó hacia el vientre. Detrás de él, de pie, el Maestro blandía su sable.
-Ha llegado el momento -le dijo-, empieza.
Lentamente, el samurai apoyó la punta del cuchillo sobre su abdomen. Entonces, el maestro le preguntó:
-¿Oyes ahora los maullidos?
-Oh, no, ¡Ahora no!
-Entonces, si han desaparecido, no es necesario que mueras.
En realidad, todos somos muy parecidos a ese samurai. Ansiosos y atormentados, miedosos y quejicas, la menor cosa nos espanta. Los problemas que nos preocupan no tienen la importancia que les otorgamos. Son parecidos al miau de la historia.
Ante la muerte, ¿qué cosa hay que importe?

Estar muerto es un descanso- prosiguió Anna-. Al estar muerto uno puede mirar hacia atrás y enderezarlo todo antes de seguir.
En alguna medida, la muerte podía ser un problema, pero no si uno había vivido realmente. La muerte exigía cierta preparación, y la única preparación adecuada era vivir de verdad.
Señor Dios soy Anna

Las iglesias o templos son lugares en los que casi todo el mundo se sienta y medita. He oído decir que algunos sólo pueden meditar en estos sitios. Hay silencio y el lugar invita a ello. Me gusta entrar en todas aquellas que encuentro cuando viajo. Suele ser útil para cualquier ocasión pero sobre todo para pararse, recogerse o entrar en uno mismo. Es en una iglesia, donde puedo decir que me siento bien. En ella he sentido paz. En España hay un sentimiento de rechazo hacia ellas, porque durante muchísimos años ha estado muy ligada a la política, pero en otros lugares ha sido un refugio pues era rechazada y, hoy no tiene ese significado que tiene para nosotros. En Berlín hay una iglesia que se conserva tal cual después de un bombardeo. La “Gedächnichskirche” me impresiona inmediatamente y al cerrar los ojos me la imagino intacta, y si en ese momento suenan sus campanas y ya no se estoy allí. ¿Milagro?

Paradojas


Si te amo nunca sera posible que te abandone, sin embargo ocurre a veces que te amo, pero por eso mismo te tengo que dejar. Quien comprende esto? Solo el corazon. Mi mente jamas aceptaria dejarte si te amo pero si mi corazon. Esa es una paradoja que solo puede aceptar el corazon y no la mente. Si hoy dedico el dia a no entender con la mente, quiza entienda....

Nueva etapa


Acabamos el curso.
Comienza el verano.
En otoño comenzamos a caminar, dejando caer unas semillas por el sendero, a ver qué pasaba.
En primavera nos saludaron sus flores, tímidas, hermosas y frescas.
Y seguimos transitando, paso a paso...en el cielo el sol dorando la cosecha.
Tiempo de asomarse por si hay frutos. Y si son sabrosos, sonreír, regocijarse y soltar.
Tiempo de relajar el compás y abandonarse al sosiego de vivir.
Tiempo de cerrar los ojos, sintiendo, confiando y dejándonos llevar por la mágica cadencia del universo en su caminar.

¿Ves, oyes o necesitas tocar?


¿Has visto alguna vez crecer un lirio blanco

antes de que unas rudas manos lo tocaran?

¿Has dejado tus huellas cuando cae la nieve,

antes de que el suelo la manchara?

¿Has sentido la piel del castor,

o el plumón de un cisne, alguna vez?

¿Has olido los brotes del roble

o el nardo en el fuego?

¿Has probado el tesoro de la abeja?

Oh, que blanca, que suave,

Oh, que dulce.


Ben Johnson (1572-1637)

El desarrollo psíquico

Observando desde el refugio de Los Montes, en el que estuvimos, el desarrollo de los pinares que alli hay desplegados, llama la atención la disposición que han adoptado.
"La semilla de un Pino contiene en forma latente todo el futuro árbol; pero cada semilla cae, en determinado tiempo, en un sitio particular en el que hay cierta cantidad de factores especiales como son la calidad del suelo y las piedras, la inclinación del suelo y su exposición al sol y al viento. La totalidad latente del pino que hay en la semilla reacciona ante esas circunstancias evitando las piedras e inclinándose hacia el sol, resultando que así se determina el crecimiento del árbol. De ese modo cada pino va llegando lentamente a la existencia, constituyendo la plenitud de su totalidad y emerge en el reino de la realidad. Nuestra actitud debe ser como la del pino: no se incomoda cuando su crecimiento lo estorba una piedra, ni hace planes sobre cómo vencer los obstáculos. Trata meramente de tantear si tiene que crecer más hacia la izquierda o hacia la derecha, hacia el declive o debe alejarse de él."


El hombre y sus símbolos. Carl G. Jung

La verdadera naturaleza del pensamiento


El tiempo es pensamiento, y el pensamiento es el proceso de la memoria, la cual crea al tiempo como ayer, hoy y mañana, una cosa que usamos como medio de realización personal, como sistema de vida. El tiempo es extraordinariamente importante para nosotros, vida tras vida, una vida conduciendo a otra vida que se modifica y continúa. Por cierto, el tiempo es la verdadera naturaleza del pensamiento; el pensamiento es tiempo. Y mientras el tiempo exista como un medio para lograr algo, la mente no podrá ir mas allá de sí misma; la cualidad de ir más allá de sí misma pertenece a la mente nueva, la cual está libre del tiempo. El tiempo es un factor que interviene en el miedo. Por tiempo no entiendo el tiempo cronológico, del reloj ‑segundo, minuto, hora, día, año-, sino el tiempo como factor interno, psicológico. Ese hecho es el que da origen al miedo. El tiempo es miedo; como el tiempo es pensamiento, éste debe engendrar miedo, el tiempo crea frustración conflictos, porque la percepción inmediata del hecho, la acción de ver el hecho, es intemporal [... ].
Para comprender, pues, el miedo, uno debe estar atento al tiempo: el tiempo como distancia, espacio, «yo», tiempo que el pensamiento crea como ayer, hoy y mañana, usando la memoria de ayer para ajustarse al presente y así condicionar el futuro. Para la mayoría de nosotros, el miedo es una realidad extraordinaria; y una mente enredada en el miedo, en la complejidad del miedo, jamás puede ser libre; jamás puede comprender la totalidad del miedo sin comprender las intrincaciones del tiempo. El miedo y el tiempo marchan juntos.


Krishnamurti

El Rocío de la Mañana

Existe un líquido con color de té, ligeramente amarillo, que se recoge en cada primavera, en noches en las que la luna se mueve de creciente a plenilunio, y es uno de los productos más preciados con los que se trabaja en un laboratorio espagírico; el rocío de la mañana. Un elemento que no está a la venta en ningún almacén y que contiene, según Yabir, el "espíritu universal". El Viernes pasado dia 29 de Mayo, un grupo de seguidores suyos, tuvimos el inmenso honor de recibir un baño de rocío fresco con las palabras de este médico alquimista. Escucharle y cerrar los ojos era retroceder siglos y estar ante un maestro alquimista que abre, ante nosotros, los secretos mejor guardados de los seguidores de la Tabla Esmeralda. Oirle es como transitar por la medina de Fez, pues a medida que uno se introduce en ella es como llegar hasta la Edad Media, donde uno queda atrapado por el aroma y el sabor de la esencia misma de aquella época.
Abú Omar Yabir es un Maestro Alquimista que hace de su trabajo una experiencia mística y divina que le da sentido. Su humildad y pasión por su trabajo aquí, intentan recuperar y hacer progresar esta forma de medicina.
Gracias Maestro Yabir.

¡¡¡ENTRA!!!


Este blog empieza a tomar forma a raíz de la experiencia vivida en los montes de Málaga con los compañeros de otras provincias.
Algunos aún estamos intentando posar los pies en la tierra y escribir aquí ayuda a equilibrar.
La intención de esta entrada es revivir y mantener la esencia de lo allí vivido. Como dice Luis, que sepamos traer al cotidiano aquella vivencia del alma y podamos caminar con ella cada día aquí abajo.
El contacto del alma se produjo, y aunque los lazos sean invisibles para nuestra razón, siguen sintiéndose apenas que llevemos la conciencia un poquito más allá.
El caso es que tenemos muchas herramientas para mantener esos lazos vibrantes y vivos, para que nos resulte más fácil seguir experimentando la certeza de ser UNO, de ser un grupo.
Internet nos abre las puertas y nosotros usamos este medio para dar y recibir palabras, emociones, experiencias, conocimientos, vivencias, AMOR. Tenemos mucho que compartir, que aprender y que disfrutar juntos.
Este blog pretende ser punto de unión con todos los compañeros de los cursos de Terapia Floral, de todos los niveles y de todas las provincias.
Aún no hemos puesto las cortinas, y falta una mano de pintura. Pero poco a poco iremos decorando, trayendo flores, aromas, colores y mucha luz.
Puertas y ventanas están abiertas…pasad, acomodaos, y ¡charlemos!.

La aventura de atravesar "la noche oscura del alma"


En este mundo cambiante, en que todo fluye, todo deviene, las crisis son hitos que indican cambios radicales y puntos de inflexión en nuestro ser.

Un dato curioso: En el idioma chino, la palabra “crisis” (weiji), se compone de dos ideogramas:

Wēi que se traduce como “peligro”
Jī que se puede traducir como “oportunidad”
¿Muertes "inesperadas" o renacimientos ansiados de mi alma?

El otoñado



Estoy completo de naturaleza,

en plena tarde de áurea madurez,

alto viento en lo verde traspasado.

Rico fruto recóndito, contengo

lo grande elemental en mí (la tierra,

el fuego, el agua, el aire), el infinito.


Chorreo luz: doro el lugar oscuro,

trasmito olor: la sombra huele a dios,

emano son: lo amplio es honda música,

filtro sabor: la mole bebe mi alma,

deleito el tacto de la soledad.


Soy tesoro supremo, desasido,

con densa redondez de limpio iris,

del seno de la acción. Y lo soy todo.

Lo todo que es el colmo de la nada,

el todo que se basta y que es servido

de lo que todavía es ambición.


Juan Ramón Jiménez

Estancamientos en el pasado


Dos monjes iban de peregrinación. Habían recorrido ya muchos kilómetros, evitando en la medida de lo posible el contacto con la gente, pues pertenecían a una orden monacal que les prohibía hablar con las mujeres o tocarlas. No tenían intención de ofender a nadie, de modo que procuraban transitar los caminos más apartados y se alimentaban de frutos silvestres.
Era la estación de las lluvias y mientras caminaban a lo largo de una extensa llanura albergaban la esperanza de que el río que tenían que cruzar no hubiese quedado infranqueable. Divisaron a lo lejos que el río se había desbordado; no obstante, albergaban la esperanza de que el barquero pudiera llevarles en su barca a la otra orilla. Pero cuando llegaron al punto donde tenían que cruzar no vieron señal alguna del barquero; la barca, al parecer, había sido arrastrada por la corriente y el barquero había optado por quedarse en casa.
Había allí, sin embargo, una mujer.
Vestía ropas elegantes y llevaba un paraguas. La mujer imploró a los monjes que la ayudaran a cruzar, pues tenía una misión urgente que cumplir y el río, aunque ancho y rápido, no era profundo.
El más joven se limitó a ignorar a la mujer y miró hacia otra parte. El mayor, sin embargo, no dijo nada pero cargó a la mujer sobre sus hombros y cruzó el río, depositándola completamente seca en la otra orilla.
Durante la hora siguiente, mientras proseguían su viaje a lo largo de espesos y enmarañados bosques, el monje más joven censuró al mayor, desdeñando sus acciones y acusándole de haber traicionado a la orden y sus votos. ¿Cómo se atrevió? ¿Cómo pudo? ¿En qué estaba pensando? ¿Quién le había dado derecho?
Finalmente, los monjes se adentraron en un claro y el monje de más edad se detuvo y miró fijamente a los ojos del más joven. Se produjo un largo silencio.
Por último, y en un tono suave, con una mirada clara y benévola, llena de compasión, el monje de más edad se limitó a decir: “Hermano, hace ya una hora que dejé en tierra a aquella mujer. Eres tú el que todavía sigue cargando con ella”.

Los Montes. Luna de Mayo 2009

Teníamos una cita con la luna llena, como decir una cita con esa madre, maestra y protectora que desde el cielo de Mayo observaba serena cómo intentábamos sentirla.
Llevaba una mochila con algunas cosas de poca utilidad, decidí meter también el teléfono, el reloj y los pensamientos.
Mucho mejor ahora. Más liviana, más libre.
El cielo, en todos sus matices de color, nos protegía ofreciéndonos todo su muestrario de sensaciones. Se vistió con nubes que regalaron agua fresca, y en otro momento tuvimos un espectáculo de luces con el rugido del trueno de fondo. El viento acariciaba nuestros cabellos y recogía nuestro lastre. Y el sol en su majestuoso brillar nos acompañó dorando nuestra piel, alentando nuestros corazones.
Entre el suelo y el cielo, mi corazón regocijándose.
Saludé a las flores sin saber sus nombres, sonreí a los árboles mientras danzaban con los pájaros y mis pies sintieron el camino mientras mi alma me llevaba en volandas.
En todos ellos encontré la humildad y la serenidad de SER, simplemente SER.
Y cuando alcé los ojos llenos de lágrimas miré mis manos y allí sentí a mis hermanos de viaje*. Fuimos UN GRUPO, somos UNO.
Allí en los Montes con el mar a nuestros pies, invocamos a la Alegría, en un canto que llegó más allá de las estrellas. A la Luna Llena se le fue la mano y nos hizo vibrar, nos hizo sentir más vivos, auténticos y libres. Alli fui lo más parecido a lo que siempre soñé ser y nunca antes fui.

*Todos los compis de Sevilla, Cabra, Almería y Málaga.