La vía iniciática de Edward Bach vol. II, de Luis Jiménez.(fragmento)




“…la moral, la conducta, la ideología, la religión, la política y cualquier otra idea colectiva heredada incluso de lo más sagrado, debe ser actualizada por la consciencia congruente que atiende a lo profundo como necesidad personal del Alma que, de acuerdo con su naturaleza profunda, libera a lo colectivo mediante una impecable actuación en el tiempo. Si el limón fuera limón y la abeja se comportara como abeja, y los hombres, cada cual a su nivel, fueran fieles a sí mismos, desaparecería la memoria colectiva de la raza, como desaparece el nombre y la historia del dos veces nacido, de quien ha cruzado el umbral, y con ella todas la deudas y débitos que atan a la humanidad en el sufrimiento, que la alejan de la consciencia y que la sumen en esta vorágine competitiva que la lleva a la aniquilación. Desde ahí sentiríamos la canalización de lo que Es de acuerdo con el nivel de Ser de la entidad Tierra, y todas y cada una de las criaturas que configuramos este sagrado planeta viviríamos  de acuerdo con la forma y función que Él, como entidad global necesita. Eso nos permitiría vivir en Paz.”

Luis Jiménez “La vía iniciática de Edward Bach” Tomo II

La Vía iniciática de Edward Bach, de Luis Jiménez (fragmento)



Fragmento sobre la personalidad, del libro “La Vía iniciática de Edward Bach”, de Luis Jiménez:

“Partamos de la siguiente idea: un diminuto ser ha sido concebido tras el encuentro del Sulphur y el Mercurius en el Universo que entraña el vientre de una mujer; a partir de ese momento, o tal vez un poco después, el Alma que ha elegido ese templo surca los vientos para posarse en el pequeño cuerpo que comienza a definir las formas con las que se presentará ante el mundo. Una vez transcurrido el tiempo necesario, los músculos de la madre, sintonizados con cada una de las células del bebé, empiezan a contraerse y a empujarle hacia fuera. Y surge el milagro de la Vida. Este fruto de la obra alquímica es simplemente un Alma, esencia pura, que aún no ha desarrollado su personalidad. Pero, ¿qué es la personalidad? Edward Bach nos dice en “Los Doce Curadores”:

Fundamentalmente hay doce tipos primarios de personalidad, existiendo el positivo y el negativo de cada uno.
Estos tipos de personalidad están indicados por el signo del zodiaco en el que se encuentra la Luna en el momento del nacimiento, y su estudio nos dará los aspectos siguientes:
  • El tipo de personalidad.
  • Su objetivo y su trabajo en la vida.
  • El remedio que le asistirá en este trabajo.

Nosotros, como curadores, tratamos sólo con los aspectos negativos de los doce tipos.
El secreto de la vida es ser honestos con nuestra personalidad, en no sufrir interferencias de influencias externas.

Averiguamos nuestra personalidad a partir de la posición de la Luna en el nacimiento; nuestros peligros de interferencias a partir de los planetas. Pero los astrólogos dan demasiada énfasis a los planetas, porque si podemos sostener nuestra personalidad, ser honestos con nosotros mismos, no necesitamos temer a ninguna influencia planetaria o externa. Los remedios nos ayudan a mantener nuestra personalidad.

Es sólo en las primeras etapas de nuestra evolución que directamente somos asistidos y regidos por uno o más planetas. Una vez que desarrollamos el amor, que es el gran amor al prójimo, nos liberamos de nuestras estrellas, perdemos nuestra línea de destino, y para mejor o para peor dirigimos nuestro propio barco (Bach, 1933).


Resulta innegable, y así lo consideran casi todas las tradiciones y grandes iniciados, que la energía-información que despliegan los planetas incide directamente en el devenir de las Almas encarnadas, dependiendo del momento preciso de su “aterrizaje”. Cada uno de los astros es la coagulación de un tipo de fuerza, un aspecto del Ser, que se manifiesta en mayor o menor grado en la vida de los seres que habitan el planeta Tierra, conjugándose a su paso por los diferentes signos del zodiaco…”


Libro: Terapiafloral Evolutiva: La vía iniciática de Edward Bach, por Luis Jiménez.


Reflexología Temperamental






    Articulo: Reflexología Podal Evolutiva, un paso a la Alegría.

    Casi todos hemos recibido algún masaje en los pies o hemos oido hablar de ello. La reflexología es ...una técnica milenaria donde se trabajan las distintas zonas del organismo a través de puntos reflejos. Cuando estos puntos reflejos se hallan en los pies, hablamos de reflexología podal, la más conocida y practicada, pero también se aplica la reflexología en las manos, oreja, cráneo o espalda.
     
    Aunque la reflexología es una técnica muy antigua, la reflexología evolutiva o lectura temperamental del pie es una técnica nueva donde se trabaja no solo lo físico sino también lo emocional, constatándose que nos facilita el conocimiento de uno mismo, favoreciendo la ALEGRÍA.
     
    Para conseguir la alegría, creemos que tenemos que estar bien de salud o tener bienes materiales pero en ocasiones teniendo lo suficiente para vivir y ninguna enfermedad no somos felices o no tenemos una actitud alegre en la vida. Quizá alguna vez nos hayamos preguntado : "¿ porqué hay personas que teniendo situaciones no deseadas, sean físicas o materiales, las viven con actitud positiva?". En general, la gente piensa que no es una actitud real, que simplemente fingen, aparentan lo que no es. Se acostumbra a pensar que es imposible vivir una actitud alegre cuando vivimos una situación no deseada pero la realidad es que la situación de felicidad no depende de lo que vivimos sino de cómo lo vivimos.
     
    Con esta nueva técnica te ayudaremos a conocerte, a entender porqué nos cuesta tanto aceptar las cosas que suceden y a observar que en los pies se reflejan todas nuestras vivencias y los conflictos que se producen cuando no estamos actuando como pensamos y sentimos.
     
    La Reflexología Podal Evolutiva (RPE)/ Lectura Temperamental del Pie (LTP) es una técnica que permite realizar una lectura de nuestro estado físico y emocional por medio de los cuatro temperamentos, temperamentos que veremos reflejado en los pies.
     
    Ya nos decían el Medico griego Hipócrates (460-370 aec) y Galeno (129-200) que "los temperamentos son la peculiaridad individual de los afectos psíquicos y de las estructuras dominantes del humor y la motivación, siendo la manera natural con la que el ser humano interactúa con el entorno".
     
    El temperamento es el modo en que expresa su personalidad cada individuo, es el rasgo descriptivo del estilo de actuar que nos distingue de los demás como únicos e irreemplazable y puede ser hereditario y/o influenciado por el entorno y su capacidad de adaptación al mismo.

    Estos cuatro temperamentos se localizan en las distintas zonas del pie: en la zona de los dedos el temperamento sanguíneo, en la zona de la almohadilla que está entre el final de las falanges y los metatarsianos tenemos el temperamento colérico, en la zona del puente tenemos el temperamento flemático y en la zona del talón y columna vertebral tenemos el temperamento melancólico. 
    Las alteraciones en el pie, (como callos, lunares, grietas o dolor) son indicativas de que existe algún desequilibrio en los temperamentos, y que por ello estamos viviendo situaciones físicas y/o emocionales no deseadas.

    Si la zona de los dedos está en desequilibrio, puede que nos cueste planificar las cosas, la comunicación no sea como siempre, nos cueste disfrutar de las cosas sencillas, y/o disminuya nuestra la capacidad de observación.

    Si es la zona de almohadilla la que está desequilibrada, quizá nos sintamos con poca vitalidad, a veces impulsivos y con poca paciencia, problemas con la sexualidad y/o en ocasiones ansiedad y problemas con la respiración
     
    La zona del puente nos habla de cómo vivimos los afectos, la claridad emocional, la ternura, como digerimos las situaciones vividas, la ira, la rabia y los miedos desconocidos que no nos permiten avanzar en el camino.
     
    Y, por último la zona del talón, nos indica cómo vivimos los miedos conocidos, el desaliento, la dependencia, la culpabilidad y aquí también vemos la columna vertebral para observar cómo nos sostenemos en la vida.

    Trabajando esta técnica obtenemos resultados porque cuando estimulamos un punto en el pie estimulamos la conexión con nuestro sistema nervioso central, que es nuestra centralita de comunicaciones, que se encarga de trasmitir los impulsos nerviosos, provocando una respuesta a nivel cerebral y de la médula espinal y que actúa sobre las fibras nerviosas enviando la información tanto a ramas ascendentes, ramas descendentes y colaterales, como a la zona sensitiva de la corteza cerebral.
     
    Esta técnica es la recopilación de más de 20 años de observación e investigación, verificando empíricamente que en cada zona determinada del pie esta la huella de la limitación de cada uno de los temperamentos y formas de expresión de los mismos, que estimulándose de una forma concreta permite activar la virtud de cada uno de esos temperamentos y sus formas de expresión.
     
    Y si tienes un minutito ahora, observa tus pies (no siempre tienen el mismo aspecto, ¿verdad?) y si crees que hay que hacer algún cambio, DA UN PASO A LA ALEGRIA.





La propuesta para vivir



La propuesta para vivir desde el modelo arquetípico de la Escuela Andalusí:

“Los encuentros son algo que tengo que agradecer siempre, ya que gracias a ellos es que puedo salir de mí, cuestionar la idea preconcebida que tenía de mí; estar seguro es estar muerto y el mundo es movimiento. Cuando aprendemos a no saber y a confiar en la sabiduría que llegará como consecuencia de la vivencia, no tenemos necesidad de prepararnos ya para nada, pues estaremos prestos a vivir lo que nos toque y la actualización de la información se dará en consecuencia de ello. Fluye, ábrete, exprésate, y ese será el camino por el que tienes que andar y ese es tu verdadero lugar. Si no aplicamos la mirada simbólica no es posible atender al paradigma de nuestro modelo pues cualquier acontecimiento por cotidiano que parezca, pone delante una situación que hemos de comprender. Esta es la base de nuestra práctica clínica: las cosas son una expresión simbólica de los elementos que nos van a permitir gestionar nuestro proceso.”

Luis Jiménez

Sobre las relaciones de pareja




“La pareja no es un elemento a poseer, a conquistar, o a permanecer, es la puerta que ayuda a integrar todo lo que somos, es una metáfora, un símbolo. En pareja nunca veo al otro, porque lo que hago es interpretarlo de instante en instante. La única forma de ver al otro, es dejando de pensar, de interactuar, simplemente contemplándolo sin interpretarlo, y en este acto, acepto lo que veo, para cuando desde ahí comience a interactuar, se disuelva cualquier interés. En la medida que se inicia este proceso, surge la admiración, y de ahí se deja de interpretar e interferir en la función del otro, se disuelve la intención de poseer, aniquilar, o conquistar…

El caracol es el símbolo de la plenitud, porque lleva la casa a cuestas, lleva en sí a su hogar, y es hermafrodita, es decir, macho o hembra a voluntad, incluso, se puede llegar a fecundar a sí mismo, no necesita nada porque él lo es todo. Desde nuestro enfoque, esto es Wild Oat, la plenitud, el elemento central del mandala, ahí donde convergen todas las fuerzas y todos los elementos en una unidad completa. Esta es la idea del trabajo interior, ir hacia esa unidad de plenitud a través de una relación con los opuestos y los complementarios que nos ayudan a ir integrando lo que en nuestro inconsciente está todavía inactivo.”

Luis Jiménez