Prefiero Amar a tener razón





“¿Qué nos queda si no tenemos ilusión?
Nos queda la Vida, lo que es, la serena y expectante travesía por los asuntos cotidianos,
sin desmerecer siquiera la partícula más insignificante que se cruce ante nuestros ojos, pues ahí, también está el Ser.”

Luis Jiménez, “Prefiero Amar a tener razón”

Un fractal de Dios




“Somos todos un fractal de Dios, pues somos la réplica exacta de una totalidad en una parcialidad.
Si observamos la vida vamos a comprender la naturaleza de Dios a través de las manifestaciones de muchos.  
Crezco en plenitud y muero en soberbia al permitir que se desarrolle la consciencia, al hacerlo, permito que Dios viva en mi.”

Luis Jiménez

Sobre la personalidad y el alma



Sobre la personalidad y el alma:

“Para seguir los dictados del alma, la personalidad tiene que estar en silencio de los intereses particulares del momento.
En el despertar, la personalidad vive un proceso de desapego y desidentificación de lo conocido, viviendo múltiples muertes. A partir de ahí comienza a vivir momentos de brillantez.
El alma no quiere cambiar nada, quiere explorar y saber como es que todo se ajusta.”

Luis Jiménez

La disolución de los códigos terrestres



“Hemos de tender a la disolución de los códigos terrestres que poseen una fuerza hipnótica sobre nuestra personalidad; se trata de códigos telúricos, viscerales, bioquímicos, que nos llevan a la interpretación, decodificación y justificación de quienes están ahí atrapados para que se sigan perpetuando (los códigos) por siempre.
Hablamos de un marco colapsado por las fuerzas materiales. Aquellos que están identificados con los códigos, limitan su realidad a ellos mismos. El iniciado no interfiere y permite el libre flujo de la información que ahí se encuentran. Morir a los códigos, a las trampas de los intereses mundanos, es un paso imprescindible para renacer a la consciencia.”

Luis Jiménez

Gentian



Gentian es una tipología que se identifica con el arquetipo de Tauro, el signo fijo de Tierra. Para la Terapiafloral Evolutiva, la virtud del elemento Tierra es la perseverancia, a lo que al respecto nos dice Luis Jiménez en su libro Humanidad y Flores de Bach: “La perseverancia, fruto del objetivo certero, mantiene el delineamiento concreto que finalmente nos permitirá arribar a puerto. En ocasiones es necesario permanecer a cubierto en lugar de internarnos en alta mar, si esto no se percibe, podemos leer como fracaso un aspecto de nuestra experiencia que se podría haber traducido como aprendizaje para demarcar la travesía con más conocimiento.”