Muerte






Soltar, fluir, es abandonar la idea que tienes sobre ti; es disolver tu memoria humana, el inventado mundo que sostienes cada día; para renacer al otro lado del Ser, en esa no vida que el cuerpo teme y el alma goza, libre de todo lo que no es amor.

Ama y conocerás el verdadero sentido de la muerte 




Seguimos adelante…

Tantos nombres, tantas fechas, edades; siempre cambiante, siempre yo, a veces ni yo mismo, siempre Él, mi verdadero yo.

Ese no yo que verdaderamente Es, y a mí me preña y nazco y muero y renazco y me disuelvo, siempre cambiante, me renuevo, vivo y muero, muero en lo vivo y vivo en lo muerto, de ahí nazco y vuelta empezar.

Cuan largo el camino?  Qué camino? Sinuoso, angosto, empinado, favorable, divertido, inspirador, destructivo, siempre instructivo. Aprendizaje. Descubrí como el poeta, que no hay camino, ni siquiera en la mar.

Aprendí a bucear, gran aprendizaje, y vuelta al principio, al yo, que no soy yo, pero que siempre está en mí. Como diría Agustín de Hipona: Él es más yo que yo mismo. Él está en mí aunque yo no esté en Él.

Y así por vericuetos mentales, inventos entretenidos, he pasado varias décadas dedicadas a vivir, a veces buscando lo que no se puede encontrar, otras amando sin esperar, siempre unido a la vida, siempre con el corazón abierto, un vicio como otro cualquiera.

Hoy me permito volver a mí, con apellidos sin equipaje, con patria sin anclaje, sin amores  posesivos.

Desmemoriado, atrevido. Sin principio ni fin, hoy, ahora, en el infinito de todo tiempo, en ese momento eterno donde los querubines cantan entre bocinas de autos, sobre el disparo y la metralla, en el corazón del ángel caído, en tu nostalgia, en mi pérdida, en nuestra efímera llama, en ese colapso eterno que permite que tú, manifiestes tu alma.  Ahí reside la calma.  

Para compartir estados que nos liberen del tiempo, con la consciencia para saborear el mundo, que nos saque del ahogo cautivo, por desprecio, por amargura de otro tiempo, por demanda del pensamiento, por codicia, miedo, y todo lo que nos aleja del verdadero y único sentiente. Pues solo al Amar disuelves lo viejo.

Un nuevo espacio para amar y no perder el tiempo

Luis Jiménez