Diálogos místicos, Jacob Böehme




Discípulo: ¿Cómo puedo oírle hablar cuando detengo mis pensamientos y mi voluntad?

Maestro: Cuando detengas el pensamiento de ti mismo, y la voluntad de ti mismo; "cuando tanto tu intelecto como tu voluntad estén en calma, y pasivos frente a las impresiones de la Palabra y del Espíritu Eternos; y cuando tu alma vuele por encima de lo temporal, de los sentidos externos, y tu imaginación sea aprisionada por la abstracción santa", entonces la escucha, la visión y el habla eternas se revelarán dentro de ti. Entonces Dios escucha "y ve a través de ti”, pues eres ahora un órgano de su espíritu. Y Dios habla entonces de ti, y susurra a tu espíritu y tu espíritu escucha su voz. Bendito seas por tanto si puedes detener tus pensamientos y tu voluntad, y puedes detener la rueda de tu imaginación y de tus sentidos; pues gracias a esto podrás finalmente llegar a ver la gran salvación de Dios, habiéndote vuelto capaz de toda clase de sensaciones divinas y comunicaciones celestiales. Pues no son sino tu propia escucha y tu propia voluntad quienes obstaculizan, de modo que te impiden ver y oír a Dios.”

Böehme Jacob, Diálogos místicos

Aurea Catena





“El espíritu motor, obrando sin cesar en el seno de cada elemento, excita un movimiento continuo que produce calor, y este calor hace salir vapores, poco más o menos como los que se exhalan de todos los cuerpos por la transpiración. Esos vapores o emanaciones se llaman ordinariamente influencias, cuando vienen de lo alto, y exhalaciones, cuando vienen de lo bajo.


Son esas emanaciones del cielo, del aire, del agua y de la tierra que, como otras tantas simientes particulares, engendran por su reunión la simiente universal. La simiente del cielo se mezcla primero con la del aire, la simiente de la tierra con la del agua; después, de la unión de esos dos compuestos, como de la unión del macho con la hembra, nace un agua caótica regenerada para el nacimiento, conservación, destrucción y regeneración de todas las cosas; y eso hasta que plazca a Dios destruir este universo.

El cielo y el aire son el padre, el agente o la parte activa; el agua y la tierra son la madre, el paciente o la parte pasiva: de donde se ve que, aunque los cuatro elementos parezcan muy opuestos, si se compara una extremidad con la otra, y que obrando de una manera contraria no pueden jamás producir nada, no obstante, ellos operan, cuando se unen en orden, y hacen todo lo que el Creador les ha comandado hacer, sin excepción.

No se puede ir de una extremidad a la otra, sin pasar por un medio. Este axioma de los Filósofos es y será siempre verdadero, y los Artistas deben inculcárselo bien, pues hay una infinidad que yerran en esto, por falta de considerar bastante este punto esencial. 

En efecto, el cielo no podría jamás reducirse a tierra, sino por medio del agua y del aire, y la tierra no puede jamás devenir cielo, sin el agua y el aire, que son las cosas intermedias entre el cielo y la tierra. Igualmente, el cielo se reducirá muy difícilmente a agua, sin el aire; y la tierra no devendrá jamás aire sino por medio del agua.” 

Aurea Catena

Espagiria: Una introducción a la medicina hermética y a los principios de la alquimia


Os dejamos el enlace a la entrevista realizada a Alvaro Remiro con motivo del inicio de Diplomado de Astrología Hermética y Alquimia, en México,  el 11 de marzo de 2016.

¿Qué es la espagiria? Una introducción a la medicina hermética y a los principios de la alquimia:


Entrevistamos al alquimista, astrólogo y espagirista Álvaro Remiro, quien nos introduce a los secretos de las artes herméticas: disolver y coagular el espíritu universal, preparar remedios en simetría dinámica con el cosmos y conducir a animal, vegetal o metal a su vocación: el oro filosófico.

Si quieres más información sobre el curso: Información Diplomado Astrología Hermética y Alquimia


Caos




El caos encarna en sí la posibilidad de un orden inmanente que surgirá en la coagulación de la materia. La voluntad es el primer requisito del orden, y requiere de la fuerza (arcano 8); la fuerza que dirige, que gobierna de una forma pacífica al reconocer su naturaleza. Recordar la naturaleza espiritual ordena el caos.
Luis Jiménez