Luis Jiménez
"La cultura mundana sigue el simple acopio de datos;
la
religiosa sigue determinadas reglas;
la superior se basa en el autodesarrollo"
Hujwiri
Siempre que he podido he puesto de manifiesto la necesidad
de concretar los aspectos que definen a la Terapia Floral como
Ciencia autónoma, alejada de las presiones que recibe de otras ciencias como la
medicina o la psicología, que han brindado un gran apoyo en estos 80 años de vida de la Terapia Floral ,
pero que han limitado su propio fundamento. Por alguna razón, y entiendo que ha
sido por amor al desarrollo de lo que ahora compartimos todos los terapeutas
florales, a pesar de todas las referencias a los postulados de los grandes
sabios de la humanidad, de las grandes tradiciones y de un conocimiento más “espiritual”
que “científico” en los textos que han dado fundamento al desarrollo de nuestro
“Arte”, la denominada Terapia Floral, se ha vinculado más a la ciencia moderna,
que a la verdadera tradición del Arte de la que surgió. Es triste ver como los
estudiantes de Terapia Floral ignoran la verdadera fuente de la que Bach bebió,
por ello desentrañar las insinuaciones que Bach apunta en su única obra editada
“Los doce sanadores y otros remedios”, así como en sus escritos y conferencias,
ha sido una de las tareas que he asumido en éstos últimos años. El camino del
discípulo, la ciencia del Alma, la reencarnación, la evolución, los trabajos de
la personalidad para encarnar al Alma...
Estos temas que aparecen en la obra de Bach de manera sintética y al tiempo contundente por la
necesidad de transmitir, en un momento de su vida, la síntesis de años de
investigación, reflexión e intuición, en ocasiones, dificulta la comprensión de
todos los que no vivimos desde el mismo lugar o no hemos tenido la misma
formación simbólica-alquímica. Sin embargo, todos hemos aceptado sus escritos, intuyendo
que se sustentan en una gran verdad y como presagio de una visión que, poco a
poco, irá calando en los seres humanos hasta convertirse en una realidad
convencional.
Historia de la
terapia floral, un olvido que rompió el linaje
Si sobrevolamos la historia de la Terapia Floral , veremos que
tras la muerte de Bach y hasta 1.978 con el fallecimiento de su inestimable colaboradora
Nora Weeks, se mantiene una línea similar a la que Bach desarrollara en vida,
podemos decir que en esta etapa se expandió el conocimiento genuino que sus
colaboradores pudieron integrar. No sabemos realmente cuales eran las
propuestas y en que se basaba su trabajo, si existía o no un compromiso similar
al que Bach mantenía en vida con las
directrices de su trabajo iniciático, pero ahora podemos insinuarlo al conocer
las reuniones de los colaboradores de Bach, gracias la infatigable búsqueda de Lluis
Juan Bautista que ha culminado con la edición en castellano de libro de Mary
Tabor “Fiel a ti mismo”. En este libro podemos apreciar que los contenidos de
las reuniones apuntan hacia el desarrollo de la conciencia, la vida virtuosa
desde la fidelidad interior y el despertad a la verdadera dimensión del Alma.
Como veremos todos estos preceptos, propuestas o propósitos han sido los
fundamentos de todas aquellas instituciones, congregaciones o círculos donde se
buscaba la “Verdad”, como sinónimo de “Libertad”. En el tintero se quedarán
muchas preguntas, como siempre, porque los espacios no son infinitos y hemos de
buscar la síntesis para rescatar lo prioritario: pero ¿por qué no se ha
desarrollado el conocimiento Hermético que Bach despliega en su obra? ¿Por qué
se ha separado la propuesta de Bach de la “Tradición Hermética Occidental y se
ha insistido tanto en que Bach era médico cuando él mismo rechazó ésta definición
para sí mísmo? Si es evidente por los
hallazgos y manifestaciones de sus contemporáneos, incluida su inseparable
“biógrafa” Nora Weeks, que Bach perteneció a varias logias masónicas. ¿Por qué,
sin embargo este hecho se presenta como anecdótico, desvinculando cualquier
pensamiento floral de esta insigne tradición del saber Humano? Porque, desgraciadamente,
los contenidos de la obra de Bach han estado permanentemente custodiados por
personas ajenas a este tipo de saber, o temerosas de su divulgación. Por lo que
hasta ahora no se ha incidido sobre su esencia iniciática.
El pensamiento
masónico en la obra de Bach
La obra de Bach se ha desarrollado bajo un prisma “medicalizado”,
con esto no quiero decir que hayan sido médicos lo que lo han hecho, si no que
el pensamiento médico ha estado conduciendo el desarrollo de nuestra ciencia. De
ésta forma o bien a través de la homeopatía, psicología, psiquiatría o medicina,
es decir bajo el pensamiento de la erradicación de los síntomas y no del
desarrollo evolutivo del Alma a pesar de ellos. Es por esto que textos como el
que a continuación destacamos han quedado relegados a lo anecdótico, a lo
exótico en la obra de Bach, cuando en realidad deberíamos tenerlos presentes
como los pilares de nuestro “Arte”:
[1]La verdadera paz del Alma y de la mente está
con nosotros cuando progresamos
espiritualmente… …son muchos los indicios de que esta civilización ha comenzado a pasar de una era de puro materialismo
a desear las realidades y las verdades del universo. El generalizado y
creciente interés actual por el conocimiento de las verdades metafísicas, el
creciente número de los que desean información sobre la existencia anterior y
posterior a esta vida, el hallazgo de métodos para vencer la enfermedad por medio de la fe y técnicas espirituales, la
búsqueda entre las antiguas enseñanzas…
La curación pasará del
dominio de los métodos físicos para tratar el cuerpo físico a la curación
espiritual y mental, que, aportando la armonía entre el Alma y la mente,
erradicará la verdadera causa básica de la enfermedad, permitiendo que después,
en caso necesario, se utilicen medios físicos para completar la curación del
cuerpo.
El médico del futuro
deberá tener dos grandes objetivos. El primero de ellos será el de ayudar al paciente a conocerse a sí mismo e
indicarle los errores fundamentales que puede estar cometiendo, las deficiencias
de su carácter que debe remediar, y los defectos
de su naturaleza que debe erradicar y sustituir
por las virtudes correspondientes. Semejante médico deberá ser un gran estudioso de las leyes que rigen la humanidad y de
su propia naturaleza humana, para que pueda reconocer en todos los que acudan a
él aquellos elementos que causan un conflicto entre el Alma y la personalidad. Deberá
ser capaz de aconsejar al paciente cómo restablecer la armonía necesaria, qué
acciones contra la Unidad
debe dejar de realizar y las necesarias virtudes que debe desarrollar para
borrar sus defectos. Cada caso requerirá un cuidadoso estudio, y sólo los que hayan dedicado gran parte de
su vida al conocimiento de la humanidad y en cuyo corazón arda el deseo de
ayudar, serán capaces de emprender satisfactoriamente este glorioso y
divino trabajo para la humanidad, abriendo
los ojos al que sufre e iluminándolo sobre su razón de ser, e inspirándole la
esperanza, el consuelo y la fe que le permitirán vencer su enfermedad.
Podemos destacar en éste escrito un verdadero sentido
trascendente. Nadie podría decir que hasta un año antes Bach solo escribía
sobre vacunas, toxemia y sintomatología médica, bacteriológica u homeopática. Hasta febrero de 1.930 la obra del Dr. Edward
Bach estaba centrada en la enfermedad y en la búsqueda de un remedio eficaz que
la desterrase de la Tierra ,
su investigación se centrada en los procesos fisiológicos que llevaban a la
enfermedad. Su carrera evolucionaba hacia la cumbre de un ejercicio profesional
impecable, basado en la excelencia médica, y nadie hubiera sospechado, si no
hubiese dado los pasos que más tarde dio, que en su faceta “oculta” (en su
inconciente, su lado más femenino o
ánima) Bach estaba siendo iniciado en los “Misterios”. Y es que como todos sabemos Bach perteneció a
diversas logias masónicas hasta 1930[2] que dejó
su participación activa, aunque no su vinculación como pone de manifiesto el
hecho de que su última conferencia pública (24 de septiembre 1.936, a un mes de su
muerte) se celebrara en el “salón masón de Wallingford”[3].
Toda la enseñanza
iniciatica que Bach recibió en las tres etapas[4] que
llevan al neófito hasta la maestría, aparece más tarde en “su primer trabajo de
trasmisión” cuando ya ha sido dispensado del silencio[5] y se dedica
a transmitir la enseñanza dentro del campo de servicio vocacional.
En Algunas
consideraciones fundamentales sobre la enfermedad y la curación, publicado en
Homeopathic Journal en 1.930, tras dejar Londres y las logias que durante
tantos años le habían nutrido, Bach se manifiesta abiertamente sobre el trabajo
evolutivo discipular, anunciando que solo en unos pocos se vislumbra “el
nacimiento del deseo de servir a los demás”, y a esos los considera discípulos:
“…Nuestra evolución
empieza como bebés recién nacidos, sin conocimiento, y con todo el interés
centrado en nosotros mismos. Nuestros únicos deseos son comodidad, alimento y
calor. Cuando avanzamos aparece el deseo de poder, y durante un tiempo seguimos
estando auto centrados, deseando sólo nuestro propio beneficio y las ambiciones
mundanas.
Después llega el
momento decisivo: el nacimiento del
deseo de servir a los demás, y entonces comienza la batalla, ya que en el curso de nuestra posterior evolución
debemos invertir el interés propio en desinterés, la separación en unidad, para
obtener todo el conocimiento y la experiencia que el mundo pueda enseñarnos; y
transmutar todas las cualidades humanas en sus virtudes opuestas…”
… No importa nuestra etapa en la evolución, si
estamos en los comienzos o somos
discípulos…
Desde este escrito
en adelante, el proceso que Bach vive y las etapas en la consecución de su
obra, desde 1930 hasta el 36 con su muerte, es un vía crucis iniciático, no
quiero decir que las etapas anteriores no lo fueran, pero en este periodo de
“siete años” se incrementa sobremanera su proceso interior con un hecho
fehaciente que pone de manifiesto su progreso: su sistema basado en la búsqueda
del Lapis psilosophorum[6],
o la integración de las partes del inconciente en la plenitud del sí mismo[7]. La simbiosis adentro-afuera, proceso interno,
elaboración externa, va pareja a la historia de cualquier alquimista del pasado
y del presente. La propia Nora Weeks describe el padecer psíquico y físico de
Bach emparejado con sus descubrimientos y los estados psicológicos
correspondientes, mientras descubría y elaboraba el remedio adecuado para ese
estado. En este sentido nos relata en su
libro “los descubrimientos del Dr. Bach:
…Los últimos seis meses (Bach) había padecido mucha tensión. Había descubierto
y preparado dieciocho remedios y previamente a cada descubrimiento había
padecido un sufrimiento psíquico y físico tan serio que quedó agotado y débil.
Sólo los que trabajaron y vivieron junto a él pudieron apreciar el coraje y la
determinación casi sobrehumanos que necesitó para soportar esas experiencias.
En estos textos Nora
se está refiriendo a la segunda etapa de su obra, la etapa “Solve” como la he
denominado, para todos más conocida como la fase de “ebullición”, donde Bach en
seis meses escasos elabora los 19 “nuevos remedios” En esta fase es evidente
que Bach se está apagando, disolviendo,
o despersonalizando, su vida cada vez está más eclipsada por su obra o lo que
es lo mismo “ya no tiene vida” porque
como todos los grandes místicos la han entregado[8]. No
tiene vida tal como entiende la vida una persona de nuestro tiempo. Su vida y
su obra se confunden en un todo cerrado poniendo de manifiesto su máxima: ¡Servicio! Este es el precio que Bach pagó, como otros
muchos, por desvelar los misterios, por rasgar los velos y como prometeo traer
un poco de fuego a la humanidad[9].
Bach no fue el primero ni el único.
Edward Bach es un continuador del “Arte” un
iniciado que recibió la “Baraka”[10]
de manos de otros iniciados a través de su periplo Masón. Pero por alguna razón
veló su conocimiento, sobre todo en sus últimos años de vida, quizás por la
cercanía de su muerte, por la poca aceptación de sus escritos iniciáticos, o
por la necesidad de “vulgarizar” su obra para que se expandiera más fácilmente.
Aunque no se haya profundizado en ello hasta ahora, la obra de Bach tiene un
trasfondo simbólico-alquímico indiscutible sobre el que trabajo desde hace
años. Una parte de mis conclusiones aparecerá en “Bach prescriptivo” obra
compartida con Eduardo Grecco y Lluis Juan Bautista y en un nuevo libro que
preparo en éste momento.
La
elaboración de los 38 remedios en dos etapas: solar-ebullición=coagula-solve con
19 remedios en cada vía, pone de manifiesto una estructura definida, una idea
que desde el comienzo se asienta en un conocimiento arquetípico ancestral
compartido por los conocedores del “Arte”, que ha sido custodiado por un núcleo
de iniciados en el devenir histórico de la humanidad y que Bach popularizó a
través de su propuesta. Veamos los pasos en la obra de Bach y su paralelismo
con la sabiduría Hermética:
1.
Los 12 sanadores: vinculados a las 12 tipologías de
personalidad, 12 lunas astrológicas, 12 virtudes del alma emparentadas con las
expresiones caracterológicas de los 12 apóstoles de Jesús, las tendencias
estructurales y sociales de las 12 tribus de Israel o las pruebas iniciáticas
que cada uno de los discípulos deberá trascender como Hércules en sus 12
trabajos hasta llegar a la
Iniciación : Impatiens-Gentian-Cerato-Clematis-Vervain-Centaury-Scleranthus-Chicory-Agrimony-
Mimulus-Water Violet-Rock Rose.
2.
Los 4 ayudantes: Los 4 elementos clásicos de la alquimia: Fuego-Aire-Tierra-Agua, en
paralelo con las percepciones y tipologías primarias de Jung:
Intuición-Intelecto-Sensación-Emoción o los 4 humores Hipocráticos emparentados
con los temperamentos: colérico-sanguíneo-melancólico-flemático. Gorse-Heather-Oak-Rock
Water.
3.
3 ayudantes más: Las 3 fuerzas primarias que dan forma a todo lo que existe y están
representadas en: Las 3 fuerzas alquímicas Sulphur-Mercurius-Sal o Espíritus
Mundi dependiendo si se alude al equilibrio de las fuerzas encarnadas o a la
precipitación del Espíritu Santo sobre la materia. Las 3 áreas del inconciente
de Jung: Animus-Ánima-Sí mismo o la representación trinitaria de cualquier
panteón histórico en la humanidad: Isis-Osiris-Horus; Brhatma-Shiva-Vishnu;
Kheter-Jokmah-Binah; Caos-Gea-Eros. Padre-Hijo-Espíritu Santo, entre otros y
por último los 3 símbolos eucarísticos de la tradición Mitráica que han
desembocado en el cristianismo: El Pan-El Vino y El Óleo sagrado de la santa
unción: Wild Oat-Vine-Olive.
4.
Los 7 ayudantes: La unión de los 4 y los 3 que completan el septenario filosófico, los 7 Planetas
Ptolemaicos, los 7 Metales alquímicos, los 7 Vicios y Virtudes, los 7 Rayos de la Teosofía : Wild
Oat-Vine-Olive-Gorse-Heather-Oak-Rock Water. Y así se cierra la primera fase de la obra con
19 elementos que pueden sintetizarse cabalísticamente en la Unidad : 19, 1+9= 10 1+0= 1
Plenitud. Encarnación consciente. Conciencia del Alma.
5.
Los 19 nuevos remedios y duplicación
especular[11]de
los 19 primeros: que redondea el
círculo, con las 19 dualidades hermanadas, sellando con la última llave la
entrada a los misterios de les argotiers[12].
Un principio que se transforma en dualidad, para que la trinidad insufle su
vida sobre el cuaternario que en su fusión de los elementos dos a dos alcanzará
la totalidad en cada personalidad.
Aquellos que conocen
el idioma de los pájaros y tienen el don de lenguas,[13]
solo para ellos estaba escrito, y a los ojos de la candidez y la inocencia la res simplex[14] se
devela. Muchos confundieron este estado trascendente de fusión con lo arquetipico en el unus mundus[15],
tercera etapa de desarrollo en la vía iniciatica de los alquimistas, donde Bach
penetro tras despojarse en la “noche” de todo lo que no era y poder así
trasmitir la idea, con la ignorante expresión de la simpleza como
desconocimiento o desidia por el saber, poniendo en boca de Bach la expresión
sacada de contexto en sentido lingüístico simbólico: que hay que ser “simple” o mantener “simple”
su obra, que no es necesario investigar o reflexionar sobre su legado. Es
evidente que hablamos otro idioma que la “visión” que queremos trasmitir en
nada se parece a la idea “original” que los custodios de la obra de Bach han
querido mantener a salvo. Para el que no tiene un conocimiento hermético[16]
la obra de Bach es solo lo que nos han querido contar, no quiero decir con esto
que sea lo que ahora describo, pero seguro que se acerca más a la realidad
intuitiva[17]
de Bach que lo que nos han relatado desde su visión médica.
Cerrando el círculo, los 19 nuevos remedios
Los estados psicoemocionales relacionados con los 19
nuevos remedios, son evolutivos[18] y nacen o
parten de las 12 tipologías primarias, únicas, que tienen como dice Bach un
positivo y un negativo, o lo que es lo mismo: 12 maneras de amar y de temer en
la parte tipológica inicial, que evolucionan
al ampliar la conciencia, o explorar el basto territorio de la psique cuando ha
nacido: “…el deseo de servir a los demás”,
llegando a extremos irreconocibles para el que no se haya internado en ellos. Los
demás estados, es decir los relacionados con los 26 remedios restantes, están
asociados a las 12 tipologías de personalidad, son, podríamos decir, desvíos,
cronicidades para los 7 ayudantes, que parten de una de las 12 tipologías y
evoluciones a partir de la misma “onda de forma tipológica-arquetípica” en los
denominados 19 nuevos remedios. Más concretamente en las 12 tipologías
evolutivas, como las denomino, ya que los otros 7 nuevos remedios están
relacionados con los ayudantes “del otro lado” que cumplen una función similar a
los 7 ayudantes del lado tipológico. Si lo plantemos así, nos acercamos a la
manera tradicional que han tenido los conocedores del “Arte” de presentar los
pasos en el descenso y ascenso de la conciencia, veremos un sistema conectado
integrado en la verdadera naturaleza del trabajo del ser humano en la Tierra. Tendremos
un mándala iniciático que nos permitirá contemplar el viaje del Alma, y los
pasos consecutivos que tendrá que dar la
personalidad para “Encarnar concientemente” y sentir el Alma en el cuerpo. Esto
será según la tradición cuando se celebren las bodas alquímicas y se viva en la
unidad del sí mismo, cuando el ánima y el animus sean uno y el hermafrodita,
humano completo, se exprese libremente en la Tierra. Para nosotros
cuando la dualidad: Vine-Olive, se integre conscientemente en Wild Oat y el
“discípulo” inicié la “batalla” … , ya
que en el curso de nuestra posterior
evolución debemos invertir el interés propio en desinterés, la separación
en unidad, para obtener todo el conocimiento y la experiencia que el mundo pueda
enseñarnos; y transmutar todas las cualidades humanas en sus virtudes
opuestas…” Esta evolución se realiza
en “el otro lado” en la parte solve, donde se diluye el que hasta entonces se
denominó “Yo” partiendo de la muerte aceptada representada simbólicamente por
la trilogía Willow-Sweet Chestnut- Star Of Bethlehem. Los detalles no puedo
desplegarlos aquí, por una cuestión de espacio editorial, las fases de trabajo
iniciático, el desarrollo paulatino y los remedios como elementos alquímicos en
el proceso de desarrollo, quedan para otra ocasión, como también las
correspondencias y el porqué de ellas. Un avance aparecerá en mi nuevo libro
compartido, como ya he anunciado y la explicación exhaustiva en mi próxima obra
“Bach Alquimista e Iniciado”. Hasta entonces espero que esta breve insinuación
y los gráficos que la acompañan les acerquen al “Arte” que encierra la obra del Iniciado Edward Bach
[1] Cúrate a Ti Mismo. La negrita es
mía. C.W. Daniel Co. 1931
[2]
Edward Bach ingresó en la masonería en
1.918 En logias adscritas al Rito de Emulación o de York Perteneció a las
logias de:Worshipful, Norbury y Warwickshire En 1.924 es elegido Diacono mayor
Worshipful en 1.925 vigilante Mayor, en
1.926 Venerable Maestro tambien de la
logia de Warwickshire
Edwardo Grecco “La luz que nunca se apaga”
[3]
Nora Weeks; Los descubrimientos del
doctor Edward Bach. Las flores y su poder curativo. Índigo 2007
Existe una referencia a otra intervención masónica, esta vez en una
asamblea, en Octubre de 1.936. Obras
completas del doctor Bach. Julian Barnard, Ibis 1.994
[4]
La Masonería Simbólica o Masonería “Azul”, consta de tres grados,
el de Aprendiz, Compañero y Maestro. Estos grados están dedicados al
estudio del Hombre en su relación con él mismo (Primer grado), con la Naturaleza (Segundo
grado) y en el conocimiento del Ser Supremo y de la trascendencia de la
personalidad o inmortalidad del alma
(Tercer grado). En el grado de Aprendiz se imparten las
enseñanzas básicas y esenciales de todo el “sistema de educación masónico” indicando
a los iniciados que deben concentrarse y meditar sobre su propia realidad
interior hasta conocer sus propias virtudes y todo lo defectuoso que en ellos
existe y trabajar fuertemente hasta que logren pulir la “Piedra Bruta” antes de
ascender al segundo grado de la masonería, porque el Masón ha de aprender
rápidamente que ha llegado a una Institución libre de dogmas sectarios, donde
el único medio válido que se emplea para “construir el templo interior”
es, en primer término, el conocimiento de uno mismo.
[5]
4) Del comportamiento en la presencia de Profanos: "Serás cuidadoso en tus
palabras y señales para que ningún curioso extraño pueda descubrir o encontrar
lo que no es propio que sepa; si es del caso, desviareis, con manejo prudente,
el tema de la conversación cuidando el Honor de nuestra Augusta
Fraternidad". Plancha dictada en Tenida Regular de Primer Grado de la RLS "La Fraternidad #62"
de Tel Aviv, Israel, 1.3.2001.
[6]
“Piedra de los filósofos”. "El alquimista vivía su proyección como
cualidad de la materia. Y lo que en realidad vivía era su propio inconsciente”
Jung “ Psicología y Alquimia"
[7]
Ente distinto del «yo», que alude a la integridad del sujeto y abarca tanto
consciente como inconsciente.
[8] El primer grado de amor hace enfermar al alma
provechosamente, en este grado de amor habla la esposa cuando dice: …esta
enfermedad no es de muerte si no para gloria de Dios; porque en esta enfermedad
desfallece el alma al pecado y a todas las cosas que no son Dios, por el mismo
Dios. Juan de la Cruz.. Capitulo 19 del libro
segundo: De la noche oscura (pasiva) del espíritu.
[9]
Prometeo es el Titán amigo de los mortales, honrado principalmente por robar el
fuego de los dioses en el tallo de una cañaheja, darlo a los humanos para su
uso y ser castigado por este motivo. Como introductor del fuego e inventor del sacrificio,
Prometeo es considerado el protector de la civilización humana. Wikipedia
[10]
Bendición Divina que se administra al que va a continuar con la obra. En la
antigüedad la Baraka
se otorgaba al primogénito manteniendo en él los secretos y bendiciones de la
tribu a la que pertenecía. En la
Tradición : trasmisión del “Arcano” dando continuidad al
linaje alquímico y sus “Misterios”.
[11]
Reflexión como en el espejo, donde la figura, en este caso el medio círculo con
los 19 elementos en un círculo completo de 38, por duplicación especular
reflexiva.
[12]
» Les argotiers de la Edad Media , hijos
espirituales de los argonautas que conocían la ruta del jardín de las
Hespérides, escribían en la piedra su mensaje hermético. Signos incomprensibles
para los hombres cuya conciencia no sufrió transmutaciones, cuyo cerebro no
experimentó la aceleración formidable gracias a la cual lo inconcebible se hace
real, sensible y manejable…
Fulcanelli. “El misterio de
las Catedrales”, Plaza y Janes
[13].Para
el Cristianismo es el don concedido a una persona por obra del Espíritu Santo
para hablar en todos los idiomas
al mismo tiempo. Para los conocedores del Argot es el dominio del lenguaje
simbólico y el conocimiento de las “Leyes herméticas de la Naturaleza ”.Estado de
consciencia fruto de la iniciación.
[14]
Este mundo uno es la res simplex. El grado tercero y máximo de la coniunctio
(unión) del hombre total Wild Oat (sí mismo, alma consciente en la personalidad
para Bach) con el Unus mundos. Jung: Misterium coniunctionis. Trotta
[15]
Unus Mundus, la “tercera cosa”, la realidad neutra del fondo donde coinciden
los aspectos desconocidos de la materia y de la psique. Para Dorn, el Unus
Mundus era el mundo unitario paradójico e incognoscible situado más allá del
microcosmos y del macrocosmos.
“...puesto que psique y materia están contenidas en uno y el mismo
mundo, estando además en constante y recíproco contacto y basándose ambas, en
última instancia, en factores trascendentales inintuibles, no sólo existe la
posibilidad, sino hasta una cierta probabilidad, de que la materia y la psique
sean dos aspectos distintos de una y la misma cosa.” Sincronicidad como
Principio de Conexiones Acausales: Jung
1952
[16]
Entre los alquimistas el concepto hermético aludía a secreto, sellado y los
practicantes del “Arte” pasaron a llamarse “Herméticos”
[17]
… Se aproximaba rápidamente a una nueva tarea en la cual sólo su intuición y su
talento iban a guiarlo a verdades que no podían ser descubiertas por la
inteligencia y la ciencia. Nora Weeks, los descubrimientos del Dr. Bach,
Índigo. Refiriéndose al periodo 1.928-30
[18]
…La prescripción de estos nuevos remedios va a ser mucho más
simple de lo que inicialmente parece, ya que cada uno de ellos corresponde a
uno de los Doce Curadores o los Siete Ayudantes…
“…No hay duda de que estos nuevos remedios
actúan en un plano diferente a los antiguos. Son más espiritualizados y nos
ayudan a desarrollar ese gran yo interior de todos nosotros que tiene el poder
de superar todos los temores, todas las dificultades, todas las preocupaciones,
todas las enfermedades…
… Carta Prescripción de los Nuevos
Remedios (Carta escrita a unos colegas en (1935) Mount Vernon, Sotwell,
Wallingford, Berks 1 de Julio
