Reconciliación


Leyendo a Lluis Juan Bautista en "Edward Bach en Marlow Bucks", hace referencia a un aspecto fundamental para aspirar a ser simplemente lo que se es; la reconciliación con uno mismo, como vía para la congruencia con uno, vía para el autodescubrimiento de lo que uno, en realidad es, despojado de las "poses", que diariamente tanto beneficio produce en mi idea de ser lo que no soy o no demuestro ante los demás. Esa reconciliación conmigo que me permite brillar con luz auténtica y no con la artificial que me han dicho y he creído que da más y mejor luz. Todo ello como consecuencia de tratar de "ser buenos", y que para ello no se ha de desearlo para serlo. Y es en este punto, donde el proceso de reconciliación conmigo mismo, encuentra las trabas más dificiles de aceptar. Me pregunto y me doy cuenta de que tan dificil es simplemente ser y aceptarme tal cual soy, y que la reconciliación transforma eso que no me gusta de mi en algo que sí y que por ello de gracias.
A veces, parece que para la conciencia de mi, sea necesario vivir la experencia de todo aquello me han aconsejado a no ser vivido como el llanto, la aflicción, el pesar, la tristeza, un suspiro, etc. Estos estados emocionales conducen, a mi modo de ver, a un estado de alegría como consecuencia de aceptar lo que se vive sin intentar desviar mi atención en lo que experimento, pues si no fuera asi no podría reconciliar aquellas partes de mi pendientes de reconciliar, aceptar y perdonar. De esta manera no caería en decir aquello que digo no ser, siendolo en realidad y "no ser", que, según Lluis Juan Bautista, es un punto de partida para SER.

Parecelso dice en su "Botánica Oculta",


"Además de las relaciones de la planta con el sol que la nutre físicamente, hay que escoger para ella una sociedad que le sea propicia. Ciertas plantas prosperan viviendo al lado de ciertas otras, y mueren si sus vecinos le son antipáticas; de ahí se desprende una cuestión de afinidad o antipatía como podríamos demostrar con múltiples ejemplos, y los siguientes han sido hechos por experimentación diaria.


El olivo es amigo de la vid y quiere estar lejos de la col.


El ranúnculo (la ) es amiga íntima del nenúfar.


La ruda desea vivir cerca de la higuera."


Dios los cría y ellos se juntan. ¿Quién es el olivo o la vid en mi vida?. ¿Quien es la col?. ¿Donde o como en mi se expresa la vid, el olivo y la col? Una de las cosas que más me asombran, es la de descubrir lo parecidos que somos todos los seres vivios, o bien, las similitudes que tenemos entre nosotros. La diferencia entre un mineral, una planta y alguien como nosotros es simplemente el tiempo en que damos fé de nuestra presencia. Que efímera ha de ser nuestra existencia vista desde un mineral. Que inmutable ha de ser nuestra presencia ante una mariposa cuya existencia es de apenas unas horas. Los ritmos del universo no se cuentan por horas, minutos o segundos sino por eso mismo; ritmos. El instante que supone nuestra existencia en este momento y el que tengamos un encuentro con alguien, es un acontecimiento extraordinario visto desde la historia del universo, por lo que quiero vivir cada instante con toda la intensidad que sea capaz y que la lección que tenga que enseñarme la col me sirva para progresar en mi camino.

Agua

Reflexionando sobre los diferentes significados que para mi tiene el agua, es en principio como elemento físico, conductor de vida, de energía, la electricidad puede fluir a través de ella, es la madre de la evolución, es un motor de transformaciones, etc, etc. Uno puede imaginarse siendo agua y dejarse llevar por ese torrente que este fluido me permite vivir y sentir. Y al hablar del agua pienso en la energía femenina que representa pues son como el agua. Nuestro cuerpo es tres cuartas partes de agua, del agua surgimos y sin ella pereceremos. Mientras el hombre es continente, la mujer es contenido. Ese contenido que esta vivo y fluye, se desparrama, moja, inunda, riega, baña, empapa y no deja indiferente. Para mi, las mujeres y esa parte de femenino que hay en mi es una manifestación líquida de la esencia del ser.
Por todo lo anterior y siempre estando pendiente de las sincronicidades de la vida puedo dejarme fluir entre esas circunstancias que me propone la vida, como los encuentros con los demás y fluir fluir y fluir.

El que observa


Las sincronicidades inundan desde hace un tiempo mi vida
y oyendo a "Chambao" cantar "Ulere", me dí cuenta de que
nada sigue siendo por casualidad.


Los días me pasan volando

así de repente
se me ofrece una oportunidad
de expresarme en esta vida
con libertad

Apartando miedos, en mi despertar
unos se superan, otros ahí están
no juzgo la vida, prefiero aceptar
intento ser libre en mi caminar y amar

Los
días pasan volando

Estoy
agradecia de conocer
la magia que tiene el saber
saber que no solo soy la que piensa
elijo ser la que observa a la que piensa.