Sobre la personalidad y el alma:
“Para seguir los dictados del alma, la
personalidad tiene que estar en silencio de los intereses particulares del
momento.
En el despertar, la personalidad vive
un proceso de desapego y desidentificación de lo conocido, viviendo múltiples
muertes. A partir de ahí comienza a vivir momentos de brillantez.
El alma no quiere cambiar nada, quiere
explorar y saber como es que todo se ajusta.”
Luis Jiménez


