¿Qué es la realidad?



Hace poco leí que en un ayuntamiento de Italia se prohibió a los propietarios de animales domésticos, tener pececitos de colores en peceras redondeadas, pues es cruel que los peces al mirar hacia fuera tengan una imagen distorsionada de la realidad. ¿Pero de qué realidad estamos hablando? El mundo en el vivo y siento es el mundo que yo he creado a medida que he ido creciendo y formando mi personalidad. Esa sección limitada de la realidad que solo puede ser percibida por mi. Ese registro de la información completa que mi psique discrimina y me deja ver lo que solo yo puedo y quiero ver. ¿Pero qué es en realidad la realidad? Para mi no hay una realidad. Hay tantas realidades como seres en este universo. Esa realidad, que dentro de las tres dimensiones, solo es posible percibir. Mi realidad no es tu realidad. Existe un realidad en una parcela del inconsciente que Jung llamó "Inconsciente colectivo" y que puede ser compartida para interactuar con ella entre todos. Si durante un instante cierro los ojos, comienzo a sentir otra realidad bien distinta. Mis ojos me engañan y me permiten ver solamente lo que me interesa ver aunque haya mucha más información alrededor y a la que me muestro completamente ciego. Hace tiempo intentaba comprender como era posible que un electrón, según los físicos, pudiera estar ocupando varias parcelas del espacio simultáneamente. En el mundo tridimensional que me es posible percibir con los sentidos esta cuestión es totalmente surrealista, por lo que intuyo muchas más realidades, aparte de la de cada ser. Realidades en otras dimensiones, realidades más allá del espectro visible del ser humano, realidades fuera de campo restrictivo auditivo. Yo soy mi realidad y si no soy no hay realidad. Que gran suerte la de poder despertar y percibir alguna vez este regalo de experimentar la realidad


Los seres humanos vivimos un breve espacio de tiempo comparado con el universo. Sin embargo somos curiosos y queremos aprender y gracias a ello, experimentamos y vivimos. Hace mucho tiempo decidí, en ciertos aspectos de mi vida, dejar de vivir ciertas experiencias para no sentir aquello que anteriormente no me gustó sentir. Fácil. No siento y no vivo la experiencia y si no vivo la experiencia que queda de mi breve existencia? Ayer volví a reconocer la necesidad de dejar que las cosas sucedan tal como han de suceder sin abortarlas ni reprimirlas. Al dejar que suceda, descubro que aquello no era tan terrible y que esa experiencia es necesaria. ¿Cuantas vivencias aún por emerger que están esperando su oportunidad? Qué facil resulta todo cuando me acepto y cuando dejo que las cosas sean. Es fantástico. ¿Cuantas cosas hago a solas porque no me lo permito hacer ante los demás? Lo meditaré bien

Los Montes 2011


Que cosas, ¿no?. Existe un lugar dentro de cada uno de nosotros donde somos realmente auténticos. Este fin de semana en ese espacio hemos coincidido un puñado de almas y todas han conseguido, durante algunas horas, reconocerse, identificarse, abrazarse y amar sin prejuicios. Máscaras que han caído, ausencia de miedos a representar el auténtico papel de nuestra vida y que el alma eligió una vez y se nos olvidó. Esa nube llamada "Las contadoras" está en todos lados allá donde miremos, allá donde nuestro espacio geográfico es el de nuestra cotidianeidad. Nada que perder, nada que ganar, ningún interés, solamente vivir la experiencia con intensidad. Un modelo de existencia que nuestra alma nos propone dia a día y que nuestro ego se resiste a simplemente dejarse fluir. Todo ello por obra y gracia de un Gran Maestro que año tras año desde hace 17, se empeña en hacernos despertar a la vida, en hacernos conectar con nuestra verdadera esencia, en cantarle a la vida, en volver a vivir el presente como cuando eramos niños, jugar, reir, llorar, meditar, respirar con conciencia y vernos en todo lo que nos rodea.
Gracias Luis.

Líder


"Ningún hombre debería ser un líder entre los demás durante el tiempo que sea, a no ser que fuera más experto en su especial rama de conocimiento que sus seguidores: ya sea el ejército, la diplomacia o cualquier otra cosa. Consecuentemente, para ser un líder en los problemas, las dificultades, la enfermedad, la persecución, etc., es necesario que el líder tenga un mayor conocimiento, una experiencia más íntima de la que, con la ayuda de Dios, sus seguidores puedan sufrir jamás",

Edward Bach. 4 de agosto de 1.935